jueves, 14 de agosto de 2014

Sobre Navarra

Las alarmas suenan y nos advierten que Navarra se va a tener que enfrentar, más pronto que tarde, a problemas fundamentales sobre los que deberá reflexionar cada ciudadano, con la certeza de que solo con aquellas conclusiones a las que se llegue "en cada casa" en conciencia, con auténtica convicción compartida, podrá constituirse un consenso operativo, cohesionado y no sectario que, como en otras ocasiones (Obanos, Gamazada) le va a hacer falta a nuestro país en los tiempos venideros para sobrevivir.
En primer lugar, Navarra va a necesitar recuperar su identidad. Esta identidad profunda que hace que, históricamente, sea verdaderamente el único territorio actualmente español que podría plantearse de inmediato la recuperación de su soberanía plena, soberanía que, sin embargo, se encuentra en proceso de disolución por la influencia de dos fuerzas contrarias, ninguna de las cuales actúa de ninguna manera a favor de nuestros auténticos intereses. Una de estas fuerzas, muy obvia, es la que representa el nacionalismo abertzale vasco, que a lo largo de su trayectoria política ha ido generando un cuerpo teórico completamente delirante pero que pretende hacer pasar por verdadero: de todos es conocida la insostenible pretensión de pertenencia histórica de Navarra a una superestructura, antes Euzkadi zazpiakbat y actualmente una Euskal Herria política que ahora, en una reversión que les ha hecho pasar del "Nafarroa Euzkadi da" de las viejas pintadas en nuestros pueblos al actual "Euzkadi Nafarroa da", se pretende asimilar conceptualmente con "Navarra" por medio de la actual tesis de "Navarra, el Estado Vasco", falsaria justificación del proyecto abertzale presentada como nueva doctrina a sus creyentes ante la falta de fundamento de la anterior, pasando por alto interesadamente algo que es tan obvio como que Navarra es el Estado navarro simplemente, ya de por sí y como su propio nombre evidentemente indica, y que Navarra siempre ha sido mucho más y diferente que "vasca". A su vez, para negar la realidad, se procura ningunear, despreciar y vilipendiar a toda costa lo que el país ya es y sus símbolos son, algo que, además de ser una práctica política de denigración intencionada propia de enfermizos acosadores (el equivalente al uso fascista del despectivo término "españoles" con que pretenden insultar a los insumisos a su dictadura ideológica), indica el nivel de arrogancia compensatoria del complejo de inferioridad que sufren, inducidos tal vez por el victimismo enfermizo cultivado sin medida por sus ideólogos desde su mismo origen. Es sabido que los que piensan de sí mismos que son la raza o el pueblo elegido (por sí mismos, por "Dios" o por su "Historia", que es sagrada, naturalmente) nunca aceptarán que la historia real los sitúe en un lugar diferente al que creen merecer en sus delirios de grandeza (una mentalidad, por cierto, sobra decirlo, que es evidentemente muy poco democrática).
No hace falta aquí poner de manifiesto que como más o menos es sabido (porque el desarrollo histórico de este país nunca terminará de ser estudiado, como toda historia en general) Navarra tiene su raíz en los vascones (no confundir con "vascos"), pueblo influido por culturas “celtíberas”, después romanizado, que acaba produciendo, en los avatares de la historia, una entidad política diferenciada de otras. Navarra no es generada por ningún ancestral "pueblo vasco" a cuya "lengua originaria" hay que regresar (ahora fraudulentamente travestida en batúa) sino que se desarrolla hasta acabar siendo Navarra por la gente que llega a llamarse "navarros/as" al final de un complejo proceso durante el cual también se genera el romance navarro-aragonés que acaba confluyendo en lo que ahora es la lengua mundial "castellano", o hispano, lingua franca generada en territorio de influencia hispano-vascona, astur leonesa e hispano árabe, con la aportación importantísima de este último idioma (el inglés de la época). El euskera de Navarra es una lengua Navarra, claro, pero desde luego también lo es, y con toda legitimidad, la que hablan navarros a lo largo de siglos y acaba confluyendo hoy en el actual castellano, lengua que prácticamente siempre ha sido usada como lengua administrativa oficial de nuestro país, y en la que se escribieron los fueros cuando se recopilaron. Tan lengua propia como la otra, y mucho más propia que el actual batúa, que es, como la neo bandera inventada por un adolescente hace algo mas de cien años ya, una neo lengua. Pero, claro, el castellano, lengua navarra mayoritaria en la Navarra actual, es algo a batir en el proyecto de suplantación de una realidad política por otra ideado y llevado a cabo por el nacionalismo vasco. En fin, que los vascones, pues, junto con otras gentes, acaban siendo navarros, no vascos. Navarros. Y su Estado propio y pleno es el reino de Navarra, en este momento "Comunidad Foral", cuyo derecho empieza compilándose en el Fuero General de Navarra. Y este estado no es ningún "estado vasco", sino navarro, porque, como ya he dicho y es evidente, Navarra no es vasca, ni castellana, sino algo diferente que se llama precisamente Navarra y no España, ni Euskal Herria, siendo esto último, y lo repito, como la ikurriña, un invento político muy reciente, a pesar de lo cual se pretende la suplantación ya comentada de lo verdadero, (Navarra), que es sistemáticamente denigrado y despreciado, por lo ficticio (Euskal Herría). Dándose esto por medio del adoctrinamiento persistente y sectario de creyentes y crédulos, implacablemente condicionados desde la cuna en el interesado y falso credo (falso como todo credo y también como algún que otro “conocimiento”) que someramente se ha descrito aquí y que hoy forma parte del lastre de paradigmas dogmáticos delirantes del pasado que impiden y condicionan pensar el futuro con claridad.
Porque la relación del nacionalismo vasco respecto a Navarra es muy interesante, y merece la pena detenerse un momento en ella. Estas fuerzas proclaman la “vasquidad” a redimir de una Navarra a la que someten, con la excusa de esa redención, a un doble proceso, que intentaré explicar a continuación.
Por un lado, pretenden la imposición de una parte, "lo vasco", a un todo, "Navarra", procediendo de una manera peculiar, es decir, con el arrasamiento de lo verdadero, en un proceso de suplantación de identidad. El ejemplo mas evidente lo tenemos en la imposición del "euskera batúa" como lengua oficial de "lo vasco", cosa que poco tiene que ver con Navarra, pero sí con el "estado alternatibo" que los "altematibos" nacionalistas vascos han ideado para llevar a cabo su "construcción nacional", construcción de suplantación de lo existente por algo inexistente, pero que, sin embargo, resulta ser ¡lo auténtico!
En segundo lugar, refuerzan además este proceso de suplantación a través de un proyecto político de sistemática apropiación consciente, apropiación indebida, de la cultura propia de Navarra: así, por ejemplo, proliferan por ciudades y barrios "auténticos" joaldunak (zampantzar de Ituren/Zubieta) arrebatados a Navarra y redefinidos como "vascos". Pero Ituren y Zubieta son pueblos navarros, no "vascos", como Lanz, Olite, Tudela, Alsasua, Estella, Amaiur, Bera o Goizueta, como navarros son tanto el carnaval de Lantz como los Sanfermines, Olentzero, o la romería de Ujué. Baste esto como ejemplo de la apropiación indebida nacionalista vasca de tradiciones populares navarras, que son, por lo tanto, no vascas, sino navarras, sean o no, total o parcialmente, vasco hablantes, hispano hablantes, bilingües o plurilingües sus protagonistas. Claro que hablamos de lo que no son sino síntomas parciales de algo mucho más importante. Tan importante, de hecho, que en sí mismo define hoy la esencia y culminación de la acción política "abertzale" en Navarra, su finalidad.
Se trata del intento de apropiación nacionalista "vasca" de la soberanía de Navarra. Por decirlo a las claras, en plan navarro: el nacionalismo abertzale vasco necesita a Navarra, que es, hoy también, soberana, para poder sustentar su tesis “soberanista” del pretendido “pueblo vasco”

Este intento consiste en travestir Navarra, que es tal cual, Navarra, en parte, parte concretamente de “lo vasco", tal como ellos mismos lo definen, para, con este despojo, poder justificar alguna legitimidad a sus pretensiones soberanistas: Euskal Berría. Como esto no tiene fundamento alguno, porque "lo vasco" es parte de Navarra y no al contrario, pero cumpliendo racialmente con el arraigado y pertinaz precepto que dicen castellano de "sostenella y no enmendalla", han inventado la nueva tesis, en el acto definitivo de apropiación de legitimidad que comento, que proclama a Navarra "el Estado Vasco" que nunca ha sido pero que quieren hacernos creer que fue. Así, convirtiendo a guipuzcoanos, alaveses y vizcaínos en navarros, se apropian (nosotros en realidad somos vosotros, así que nos quedamos con lo vuestro porque, en realidad, es nuestro) de la legitimidad soberana de Navarra. Que, insisto en esto para que quede claro, es la única entidad política española que se podría declarar independiente mañana mismo, si quisieran hacerlo sus ciudadanos, por un simple proceso parlamentario, cosa que no pueden justificar en modo alguno ni Cataluña, ni Euskadi, ni nadie más.
Es decir, se trata, pues, de un doble proceso: los nacionalistas vascos se apoderan de lo que es nuestro, mientras intentan imponer lo suyo como si fuera lo verdaderamente nuestro. Es un producto de su adicción a la cuquería política (forma de hacer política de la que suelen acusar a los demás): vamos a los nidos de los ruiseñores, jilgueros y txantxangorris (navarros de la ribera, la zona media o la montaña, claro) les ponemos nuestro huevo de cuco (sin que deje de ser de serpiente) y nos encontramos con una descendencia de cucos que se creen ruiseñores, jilgueros o petirrojos...sin poderlo ser, porque ya son cucos, como es el caso. Esto viene además acompañado por la pretensión de equiparación del Fuero de Navarra, Ley del Estado soberano de Navarra, con los fueros provinciales de las tres provincias. Nombres semejantes de realidades diferentes.
Pero Navarra no tiene el problema por ese lado, solamente. Desgraciadamente, ninguna de las fuerzas políticas operantes en nuestro país parecen actualmente dispuestas a defender nuestra identidad, compleja y diversa pero nuestra, con todas las consecuencias. Los socialistas navarros tienen, como los postcomunistas de IU, demasiados condicionamientos ideológicos y lastres del pasado como para enfrentarse
con el nacionalismo, abertzale o no, en términos ideológicos, y liberarse tanto de su influencia negativa (resulta que los cucos son más "de izquierdas" que nadie, y más lo que haga falta, hasta demócratas, desde luego) como de las servidumbres que esta dependencia les suscita (y la propia con la auténtica dirección del partido en Madrid, como acabamos de ver en un episodio lamentable donde se ha vendido a la ciudadanía de Navarra por un plato de lentejas, en un acto que solo se puede definir como de deshonrosa corrupción política intrínseca y que no ha llevado a nadie a dimitir). Y menos aún les lleva a enfrentarse a ellos en términos de soberanía nacional de Navarra, algo que, para estas ideologías “de izquierda” tan comprensivas con catalanes o vascos, no existe, escudándose en que promueven un vaporoso federalismo que, en todo caso, debería ser una opción a decidir por los ciudadanos de Navarra en su momento, y tras una discusión democrática efectiva de esa opción o cualquier otra posible. Además, otras de estas fuerzas "de izquierda", como Baztarre, ahora en alianza con IU, que tal vez pudieran desarrollar una cultura política local y autónoma crítica y democrática ya que es genuinamente navarra, se adhieren, desgraciadamente abducidas, a lo que voy a denominar tesis filovasquista (la tesis de que lo euskaldún de Navarra es "vasco” y no "navarro", como ya he dicho). El hecho de que el socialismo surge en un contexto de humanismo universalista (después "internacionalista") hace a estas fuerzas tener dos varas de medir, cuando no deberían tener ninguna. Baste poner de manifiesto las patochadas de un Cayo Lara o un Pere Navarro sobre el auto otorgado "derecho a decidir" de Cataluña, mientras se pretende acabar despectivamente con la soberanía legal de Navarra o con los conciertos vascos. En fin. Además contamos con la actual UPN, conglomerado de intereses que se define como "regionalista", que se encuentra a la defensiva y apoyándose sumisamente, ante la embestida del nacionalismo vasco, en una derecha española que ostenta el poder en España a través de un partido de delincuentes políticos neo franquistas de la peor especie y que también tiene aquí delegación oficial. Fuerza política, UPN, sumida ella misma en graves escándalos de gestión corrupta, cosa que a muchos de sus militantes desagrada, que en nada favorece a Navarra y que contribuye a la parálisis actual del país.
Podemos decir, pues, que aquí y ahora, en general, las fuerzas que no simpatizan
o contemporizan con el nacionalismo abertzale lo hacen con el nacionalismo español. Pero, y he aquí el origen de nuestros males, a pesar de que los políticos pretendan imponernos su interesada realidad virtual, resulta que mucha gente cree que ni somos solo galgos ni solo somos podencos. Y resulta, claro, que Navarra es Navarra, con muchas cosas en común con todo el entorno, incluido el lado navarro de los Pirineos como no puede ser de otra manera, y especialmente con la península tras quinientos años de una relación problemática pero efectiva, en la que Navarra solo ha sido puesta
en cuestión, como ahora, por pura debilidad o dejación de los propios navarros.
Cuando Navarra entra a formar parte de lo que hoy llamamos el Reino de España, no hace dejación voluntaria de su soberanía, sino que acaba "acordándola" (con las instituciones de los demás ciudadanos españoles). Así que hoy, en tanto navarros compartimos nuestra ciudadanía parcialmente con los demás ciudadanos españoles, en un proceso histórico que termina, de momento, con la Constitución de 1978. Y hay que dejar claro que el resto de España no puede alterar unilateral mente, pues no tiene legitimidad alguna para hacerlo, ni la ha tenido nunca, la forma en que Navarra acuerde formar parte del estado español, actual Reino de España. Porque, para los ciudadanos de Navarra, es esta la que es democráticamente soberana en sus instituciones.
Pronto nos podríamos encontrar con una situación en la que podría ser que se "permitiera" la independencia de Cataluña, (o "Euskadi").  A mi entender, en ese momento Navarra debería estar preparada para reclamar y declarar unilateralmente su
propia soberanía, ya que el sujeto político con quien se mantienen los acuerdos actualmente, el Reino de España, habría desaparecido como tal, puesto que España lo
es con Cataluña, y sin Cataluña (o Euskadi) sería otra cosa, aún con el mismo nombre.
No es el Parlamento ni el pueblo español, incluidos ahí "vascos" y "catalanes", los que
tienen la potestad de decidir por Navarra, sino el pueblo de Navarra. En mi opinión, además, el Parlamento de Navarra debería ser radicalmente renovado: parece inaceptable que la forma en que queramos salir de la crisis de sistema en la que nos encontramos, o la manera como debamos configurar nuestra convivencia en general (régimen local, relaciones laborales, sistemas fiscales, etc.) pueda venir impuesta por el Parlamento de Madrid, con la aquiescencia de parte de la actual estructura de partidos locales, partidos que representan conjuntamente una realidad donde la variante que pretendo poner de manifiesto aquí y que creo que es muy sentida por muchos navarros de diferentes sensibilidades sociales no está representada de ninguna manera.
Pasan muchas cosas sin que al parecer a nadie importe. Pasa el estrangulamiento (ya superada la memez, pero sirva de ejemplo a no olvidar)  por parte del nefasto gobierno doctrinario abertzale de Guipúzcoa de la salida Navarra hacia Hendaya e Irún sin que se cuestione el derecho a decidir nada por parte de esa gente sobre una carretera de titularidad Navarra (y que debe seguir siéndolo), y sin que el Parlamento de Navarra reclame a Guipúzcoa territorios históricos de Navarra, como Fuenterrabia/Hondarribia. ¿Hay patriotas navarros en este Parlamento, actualmente, o solo lobos vendepatrias vestidos de cordero, sean estos de la casta merina o de la latxa? Pasa que no es quién Pere Navarro, un dirigente socialista que aún no ha dimitido (ninguno lo hace), para decir nada sobre la relación económica acordada entre una soberanía, la de Navarra, con el resto del estado español. Y pasa que habrá que preguntar a los navarros si queremos formar parte como “estado federado” de un futuro "estado federal" o no (o preferimos, por ejemplo, la forma confederal que subyace actualmente, o la independencia). Pasa que tal vez haya llegado la hora en que  Navarra asombre al mundo, como pronosticara Shakespeare, recuperando su  soberanía plena en cuanto a poder desarrollar políticas plenamente democráticas, ajenas y distintas a la omnipresente y obsoleta euro estafa, y desarrollar localmente, con nuestros medios, el Segundo Estado de Bienestar, que es lo que nos haría salir de esta crisis de sistema, configurando un sistema diferente y mucho más moderno, acorde con la tecnología que tenemos a nuestra disposición y con la percepción democrática avanzada de un país educado de verdad (pero anestesiado) como es el nuestro. Pasa que tal vez ha llegado el momento de reclamar nuestra soberanía plena, sin dejar de formar parte de una España democrática o de una Europa democrática, pero por nuestra voluntad de que así sea, a nuestra manera, con nuestra forma de ser, no desde la disolución sino desde la cooperación democrática.
Navarra es Europa antes de ser España. Navarra no era España (y los vascos y
catalanes si) cuando los Reyes Católicos expulsaron a los judíos, ni cuando descubrieron América para Europa. Navarra nunca dejó de ser soberana ni tras ser vencida en 1512 o 1521, y tampoco puede dejar de serlo ahora porque lo digan otros. Así que desde estas páginas quiero hacer un llamamiento público a todos los navarros, a los que no tienen adscripción política pero también a aquellos que militan en ideales democráticos pero no son sectarios: empecemos a generar el futuro, creando la herramienta que desarrolle ese futuro. Navarra nos necesita a todos en esta hora. Necesita curar y limpiar las raíces de esta haya (que no roble) milenaria y permitir que del tronco común salgan ramas, ramitas y hojas sanas y diversas, como la misma sociedad democrática, porque ribera o montaña  todo es Navarra y para que salgan los brotes verdes que realmente queremos se necesita una nueva primavera. Necesitamos confluir para aportar en un movimiento democrático nacional por la recuperación plena de la soberanía de Navarra, una recuperación que nos permita desarrollar a nuestro modo, democráticamente, el gobierno directo del pueblo, por el pueblo y para el pueblo y la democracia del siglo XXI, la Democracia 2.0 del Segundo Estado de Bienestar, el de un sistema financiero público, una renta básica general garantizada y el énfasis en un desarrollo cultural propio (social, científico, técnico, artístico, etc.) en todos los sentidos, integrado en el mundo. Este es el tercer reto, el del futuro, y la solución a cómo hacerlo resolverá a su vez los otros dos.

Y lo debemos hacer, en Navarra, los navarros. 

Partido Fantasma                                        7 de julio de 2013

4 comentarios:

  1. No se ni siquiera tu nombre, lo cual no me agrada mucho. Pero lo que si me agrada es el escrito que has publicado. Coincido plenamente con ello. Pensaba yo que se habia creado ya un partido politico con directrices parecidas a las que presentas, me refiero a Libertad navarra, ese partido nuevo que acaba de comenzar sus andanzas, existe alguna relacion entre tu mentado Partido Fantasma y aquel otro ? La gente nabarra de la diaspora y la de la no diaspora, merecemos mas que lo que nos ofrecen los politicos franceses y espanholes en relacion a nuestro pais. Si en algo puedo cooperar para solucionar el desproposito presente, lo haria con gusto. Un nabarro de Bizkaia nacido en Norteamerica y radicado actualmente en Centroamerica, pero nabarro a fin de cuentas.

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    1. Hola, gracias por tu interés.
      No, en lo absoluto. Nosotros pensamos que Libertad Navarra es otra versión del Nacionalismo Vasco. Y que el nazionalismo vasco es el CANCER político de Navarra, hoy.
      Antes se decía "Nafarroa Euskadi da", y, como NO era cierto en lo absoluto (porque Navarra es navarra, y NO "Vasca", como es evidente) ahora se pretende justificar la ideología del nacionalismo vasco (que es un CREDO político del Siglo XIX porque el nacionalismo, como otras, es una ideología del siglo XIX y nunca han existido antes ni Cataluña/nación ni Euskadi alguna) haciendo creer que, en fin, Navarra es lo mismo que la NEOnoción política "Euskal Herría" (que siempre ha sido un concepto cultural sobre los vasco hablantes, pero nunca una noción política) .
      Lo que pretende en realidad el nacionalismo vasco, como explicamos ahí arriba, es APROPIARSE de la SOBERANÍA de Navarra, que sigue siendo un ESTADO, porque Euskadi NO LA TIENE mas que en el marco constitucional español, y Navarra la tiene de por si. Navarra es un estado que acuerda con otro Estado para formar conjuntamente lo que hoy es el Reino de España, donde está incluida POR ACUERDO, acuerdo que se puede (y que creemos que se debe) revisar, que se puede denunciar por ambas partes, pero que no permite IMPONER NADA por una parte a la otra (a pesar de que esto ha sucedido en ocasiones, como en 1841). Y pensamos que esto es necesario ponerlo de manifiesto sobre todo para dejar claras las cosas ante las pretensiones del nacionalismo vasco o catalán de EQUIPARAR lo que en realidad son lo que son, AUTONOMÍAS del Estado español, con nuestro pais, el Estado de Navarra, estado que NO proviene de esta constitución española, ni de ninguna otra, sino de su Fuero, que no es para nada equiparable a los fueros vascos, como se pretende desde el nacionalismo vasco.
      Así que Txabi, eres castellano, no navarro, si has nacido en Bilbao (y alguno de tus padres no son navarros). Y Vizcaya hoy, junto con Guipúzcoa y Alava, es una Comunidad autónoma española cuyo origen político está en CASTILLA, no en Navarra, por mucho que el nacionalismo vasco pretenda que no es así.

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  2. Lo que nosotros planteamos es, simplemente, levantar el velo de los discursos que OCULTAN la realidad sobre Navarra a los propios navarros, aunque sabemos que esto es muy incómodo y hoy es muy dificil, tras los cuarenta años de franquismo reductor y otros cuarenta de guerra fascista contra la democracia y contra Navarra de una parte del nacionalismo vasco, hoy representado, tras su derrota, por EHBildu, que han marcado no solo lo que llamamos el "postfranquismo", sino el "postantifranquismo", llamada "izquierda" también, y, en su totalidad ha supuesto una continua distorsión criminal del desarrollo normal democrático del Reino de España y, sobre todo, de la percepción que tienen los ciudadanos de Navarra sobre si mismos y sus instituciones. Años estos en los que el ventajismo político de los nacionalismos (incluimos al español) han llevado a la actual situación, que para Navarra tiene dos aspectos principales:
    El primero es que se NINGUNÉE la soberanía de Navarra. Por eso decimos que lo que haga España con SUS comunidades autónomas no es cosa nuestra, pero que SI SE CONCEDE LA INDEPENDENCIA a Cataluña (cosa que no creemos que vaya a sucerder nunca, por otro lado) entonces Navarra debería dar por terminada su relación consensuada con un Estado español que habría dejado de existir en su integridad y recuperar su soberanía plena.
    Y que, por otro lado, teniendo en cuenta que estamos en una CRISIS de SISTEMA socioeconómico evidente propiciado por la digitalización y la "globalización" (el intento de toma del poder mundial por parte del capital financiero, cuyo objetivo es la "Saudización" del mundo) propugnamos la recuperación de la soberanía plena, sin secesión, para poder desarrollar lo que es obvio que es necesario desarrollar, por nosotros mismo y a poder ser consensuadamente con España y con la UE: Gobiernos que gobiernen el cambio de paradigma socioeconómico (de civilización, en suma), gobierno que debe consistir en PROGRAMAR LA OBSOLESCENCIA del actual sistema socioeconómico y su transformación en otro basado INELUDIBLEMENTE en la Renta Básica Universal (que NO ES una idea solo "para combatir la pobreza", como se pretende promover desde una "izquierda" que no comprende que han caido los dos muros, el de WALL Street y el de Berlín, que la CRISIS lo es DEL SISTEMA DUAL surgido de la BURGUESIA CLASISTA "liberal" del Siglo XIX y de su oposición por los perjudicados por el mismo), en un Sistema Financiero Público y en el concepto de CULTURA DEMOCRÁTICA. Naturalmente, si queremos que la sociedad navarra sea democrática, y no "arabosaudí".

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  3. A todo esto llegamos por nosotros mismos, simplemente aplicando un concepto fundamental en la Teoria de la Ciencia, el de "falsación" de Popper. Y debemos decir que ha sido muy grato encontrarnos con que mucha otra gente ha llegado a conclusiones parecidas, sobre todo en la vanguardia democrática del "mundo anglosajón". En una conversación al respecto, Brian Eno explicó explicó que la razón por la que había llegado al concepto de Renta Básica Universal (BIG concept, basic income guaranteed, en inglés) es porque así sería el mundo en que le hubiera gustado vivir.
    Y el problema que tenemos en Navarra, aparte del muy españolísimo "que inventen otros", es que la cuestión IDENTITARIA, a superar cuanto antes en Navarra, sigue OCULTANDO INTERESADAMENTE lo que se necesita hacer en realidad: programar la sociedad democrática del Siglo XXI con sus propias reglas, una sociedad del conocimiento libre e INCLUYENTE. No lo que está haciendo el nacionalismo, ni lo que hizo el franquismo.

    PD. Suponemos que eres un refugiado: si es así, ya vale. Entrégate, pide perdon, asume tu responsabilidad.
    Si no, puedes ver como está el estado de la cuestión de la vanguardia democrática en USA aquí:
    https://www.thersa.org/
    http://www.basicincomecanada.org/

    https://www.youtube.com/watch?v=62PfsX1Hxx4
    http://www.redrentabasica.org/rb/
    http://www.theatlantic.com/politics/archive/2014/08/why-arent-reformicons-pushing-a-guaranteed-basic-income/375600/

    La DEMOCRACIA del siglo XXI ya no se basa en conceptos de "izquierda"/"derecha" porque no se construye desde IDEOLOGÍAS CLASISTAS, sino desde la asunción de diversidad y complejidad CRECIENTES en la sociedad del conocimiento. En la DEMOCRACIA no tienen cabida ideologías TOTALITARIAS, como el actual "retroliberalismo" saudí/chino el nacionalismo/racismo (ideología excluyente) o el mismo comunismo, sino la ciencia social crítica y en libertad aplicada democráticamente y conscientemente.
    Y recuerda: NAVARRA NO ES "VASCA". Lo "vasco" es TOTALITARISMO puro y duro. Y hay otras entradas en el blog. Un saludo.

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